Pedales
Behringer BM-11M Low Pass Filter
Filtro paso bajo analógico con estilo vintage, pero con limitaciones sonoras y de control que afectan su utilidad práctica.
4,1/5 en 12 valoraciones de compradores · 6 min de lectura · revisado el 28 de septiembre de 2026 · probado por Óscar Garrachón
En el taller y en el local
Introducción al Behringer BM-11M Low Pass Filter
El Behringer BM-11M Low Pass Filter es un filtro analógico de paso bajo diseñado como réplica del mítico Moog MF-101 de los años 90. Disponible desde septiembre de 2025, este pedal ofrece un diseño vintage con controles de envolvente y resonancia, además de conectividad USB y MIDI para integrarlo en setups modernos.
Especificaciones principales
- Tipo de filtro: analógico paso bajo con opciones de 2 y 4 polos
- Controles: cantidad de envolvente y mezcla, frecuencia de corte, resonancia y ganancia de entrada (Drive)
- Conmutadores para modo envolvente (suave o rápido) y selección entre filtro de 2 o 4 polos
- Pulsadores de pie para bypass, ajuste de nivel y activación de envolvente
- Entrada para pedal de expresión que permite control en tiempo real de parámetros
- Entradas y salidas en jack de 6,3 mm
- Alimentación mediante pila de 9V o fuente externa (no incluida)
- Dimensiones considerables, poco recomendado para pedalboards compactos
Construcción y ergonomía
El BM-11M presenta un chasis metálico con terminaciones que intentan imitar la madera en los laterales. Esto genera una imagen con cierto aura retro, aunque la ejecución resulta algo humilde, con potenciómetros de eje plástico no asegurados mecánicamente, lo que afecta la durabilidad y la sensación táctil. El tamaño voluminoso y la ausencia de fuente de alimentación en el paquete son aspectos menos prácticos considerando su uso en vivo o en pedalboards compactos.
Calidad sonora y comportamiento del filtro
El filtro ofrece un carácter analógico cálido, capaz de moldear el sonido de instrumentos tan diversos como bajo, guitarra, sintetizadores e incluso teclados eléctricos. A pesar de esta versatilidad, la resonancia no alcanza la musicalidad esperada. A partir de la mitad de su recorrido, la autooscilación se vuelve estridente y desagradable, lo que limita su uso para texturas clásicas o sonidos muy limpios.
El control de la frecuencia de corte respondiendo manualmente al potenciómetro es efectivo y genera los típicos barridos clásicos. Sin embargo, el seguimiento por envolvente falla con señales de entrada comunes, mostrando poca sensibilidad y requiriendo ajustes extremos en la ganancia para activar el barrido. Esto dificulta su integración en configuraciones donde la modulación dinámica del filtro es vital.
Respuesta a expresiones y control MIDI/USB
La incorporación de entradas para pedal de expresión y conectividad MIDI/USB teóricamente amplía la versatilidad del BM-11M. En la práctica, el control vía pedal no se percibe tan fluido ni natural como en otras unidades o en el original Moog. La comunicación USB con apps para guitarra resulta limitada y no siempre estable, lo que frustra a usuarios que buscan un control remoto eficiente y preciso.
Experiencia de usuario y opiniones encontradas
Usuarios han destacado su interés por la réplica con estética vintage y la capacidad de manipular el sonido en estilos musicales variados. No obstante, hay un consenso sobre la plasticidad de algunos componentes y un sonido resonante ruidoso en configuraciones extremas. Para coleccionistas o usuarios que quieran un filtro funcional con un presupuesto ajustado, puede resultar atractivo. Para quienes buscan la calidad implacable del Moog original o clones más caros con circuitos optimizados, el BM-11M puede quedar corto.
Algunos reportan que el filtro no logra el "punch" o saturación cálida que se espera de un diseño clásico, y que el control por envolvente es errático o poco sensible, obligando a subir la ganancia y provocando distorsiones no deseadas. Hay un ruido de cambio perceptible en los switches y la mezcla entre señal filtrada y seca no responde igual al ser modulada por pedal externo en comparación con el potenciómetro manual.
Conclusiones técnicas
- Filtro analógico con carácter cálido y vintage, pero con limitaciones sonoras en la resonancia y control de envolvente
- Construcción robusta pero con detalles mejorables en potenciómetros y ausencia de fuente incluida
- Conectividad avanzada con USB/MIDI y pedal de expresión para control en tiempo real, aunque con experiencia de uso mejorable
- Recomendado para usuarios que buscan un filtro económico con estética clásica pero sin exigencias extremas de calidad en modulación y resonancia
Relación calidad-precio
Con un precio cercano a los 105 euros, el Behringer BM-11M se posiciona como una opción accesible para músicos interesados en filtros analógicos de paso bajo con estilo clásico. Sin embargo, las críticas sobre su precisión en control y la calidad tonal hacen pensar que el ahorro monetario viene acompañado de ciertas concesiones técnicas que deben evaluarse según el uso previsto.
El repertorio, nota a nota
- Sonido4,0
- Manejo5,0
- Construcción y acabados7,0
- Versatilidad6,0
- Electrónica6,0
- Relación calidad-precio5,0
Lo que suena bien y lo que chirría
Suena bien
- Construcción robusta y bien elaborada con materiales sólidos.
- Incluye controles analógicos para envolvente y resonancia que permiten una personalización versátil.
- Replica auténticamente el estilo vintage del Moog MF-101, ofreciendo una estética clásica.
Chirría
- Audio de resonancia no musical, con picos de distorsión y auto-oscilación poco agradables.
- Respuesta del filtro en el seguimiento de envolvente deficiente, limitando su uso en automatización en vivo.
- Potenciómetros de calidad cuestionable, con ejes de plástico y poca estabilidad, junto con un control USB/MIDI poco funcional.
- Características como entrada de pedal de expresión no operan como se espera, dificultando el control en tiempo real.
- No incluye fuente de alimentación y algunos componentes internos podrían ser de menor calidad.
¿Es para ti?
Llévatelo si
Ideal para entusiastas y principiantes que desean explorar efectos de filtro con un coste reducido y estética vintage, sin requerir precisión profesional. Es adecuado para proyectos creativos, experimentación en estudio o uso en escenarios informales.
Mejor otro si
No es recomendable para profesionales o usuarios que precisan precisión, versatilidad avanzada o control de calidad superior. No satisface expectativas en rendimiento en vivo ni en producciones críticas.
Nivel: Para empezar
- Rock
- Funk
- Jazz
En pocas palabras
El Behringer BM-11M destaca por su diseño robusto y estética clásica, aunque su desempeño en parámetros de resonancia y seguimiento deja mucho que desear. Es una opción atractiva para aficionados que buscan experimentar con filtros a bajo coste, pero no satisface plenamente a quienes requieren precisión y musicalidad. La experiencia de usuario se ve afectada por componentes de calidad inferior y funciones poco intuitivas. Recomendado principalmente para usuarios principiantes o en exploración creativa, siempre considerando sus limitaciones técnicas.





